Individuo vs Colectivo: sobre crowdsourcing y sabiduría de las masas
1/11/2009Desde la proliferación de los proyectos de software open source colaborativos a través de internet, las empresas han comenzado a valorar la posibilidad de recurrir a las masas como sustituto de las fuerzas de trabajo tradicionales. Así, conceptos como el de crowdsourcing están cada vez más presentes en boca de todos los que vivimos en la era de la comunicación: un modelo que permite a las empresas encontrar soluciones entre las prupuestas de grandes grupos de personas, no necesariamente especializadas. Proyectos como Wikipedia o iStockphoto son ejemplos patentes de la viabilidad de este tipo de sistemas. No obstante, también comienzan a aparecer algunas miradas de desconfianza al respecto: ¿son el crowdsourcing y los modelos colaborativos masivos realmente eficaces de cara a la innovación?
Dan Woods expone su opinión en el artículo The Myth of Crowdsourcing: tanto los proyectos de crowdsourcing como los open source colaborativos no se fundamentan realmente en el trabajo de las masas, sino que salen adelante gracias al trabajo de los individuos virtuosos que desarrollan el grueso de los mismos. Ciertamente, resulta descabellado pensar en un proyecto colaborativo desarrollado por un grupo extenso de personas que trabajan por igual. ¿Significa esto que, tal y como plantea Woods, no existe realmente el crowd en el crowdsourcing? No, sencillamente siempre se va a generar de forma espontánea una cierta autoorganización del trabajo, a la cabeza de la cual se encontrarían estos individuos virtuosos. Entonces, ¿se trata tan sólo de un problema semántico? Woods añade que el verdadero problema se encuentra en la desaparición del reconocimiento a nivel individual de la figura del genio innovador. No obstante, parece olvidar que no todos pueden aspirar a este reconocimiento individualizado. Las personas no especializadas pueden encontrar en el reconocimiento colectivo una forma de impulsarse, a cambio de resultar una alternativa más barata para las empresas. Es necesario tener presente que el crowdsourcing no es sino la evolución lógica, global y conectiva, del outsourcing.
Algo similar plantea Jason Cohen en su artículo Ignoring the Wisdom of Crowds, en el que trata de negar el concepto de sabiduría de las masas enunciado por James Surowiecki. La sabiduría de las masas o wisdom of crowds es el fenómeno por el cual la opinión de un colectivo tiende a ser más representativa de la realidad que la de los individuos por separado. Cohen expone acertadamente que la necesidad de ser complaciente con un grupo amplio de presonas implica perder todos los rasgos identificativos, distintivos y en definitiva individuales propios del terreno creativo. No obstante, la eficacia de los grupos en ámbitos creativos no debe entenderse desde la teoría de Surowiecki, puesto que sólo es aplicable en cuanto a datos objetivos y absolutos. La innovación y la creación mediante los grupos es posible puesto que (a diferencia del planteamiento de Surowiecki) lo que se persigue no es ningún término medio en el que concurran todos los individuos implicados; sino toda la constelación formada por las distintas mentes pensantes individuales.
¿Podemos hablar realmente de crowdsourcing? ¿Es una alternativa viable en el terreno creativo? ¿Qué proyectos funcionan y cuáles no? El debate está abierto.





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